top of page

Miércoles de la cuarta semana de Cuaresma

El camino hacia la Pascua parece experimentar una aceleración visible, el Evangelio nos muestra que crece la hostilidad hacia Jesús, y al mismo tiempo percibimos cómo continúa su camino y su misión con gran confianza en el Padre.

¿Dónde reside tanta confianza? el profeta Isaías nos permite adivinarlo: "¿Acaso la mujer se olvida de su hijo, para no ser conmovida por el hijo de su vientre? Aunque ellos se olviden, yo nunca me olvidaré de ti".

Llama la atención que este mensaje de consuelo y confianza sea entregado al Pueblo de Israel (y también a nosotros) justo cuando podía sentirse abandonado: el Exilio.

Hoy estamos invitados a dejar que esta verdad "descienda" a los lugares más oscuros de nuestra vida, a esas situaciones de desesperación y muerte. ¡No estamos solos! Sólo tenemos que creerlo.



PRIMERA LECTURA

Te destiné a ser la alianza del pueblo, para restaurar el país.

Lectura del libro de Isaías 49, 8-15

Así habla el Señor:

En el tiempo favorable, Yo te respondí, en el día de la salvación, te socorrí. Yo te formé y te destiné a ser la alianza del pueblo, para restaurar el país, para repartir las herencias devastadas, para decir a los cautivos: “¡Salgan!”, y a los que están en las tinieblas: “¡Manifiéstense!”

Ellos se apacentarán a lo largo de los caminos, tendrán sus pastizales hasta en las cumbres desiertas. No tendrán hambre, ni sufrirán sed, el viento ardiente y el sol no los dañarán, porque el que se compadece de ellos los guiará y los llevará hasta las vertientes de agua. De todas mis montañas Yo haré un camino y mis senderos serán nivelados.

Sí, ahí vienen de lejos, unos del norte y del oeste, y otros, del país de Siním. ¡Griten de alegría, cielos, regocíjate, tierra!

¡Montañas, prorrumpan en gritos de alegría, porque el Señor consuela a su Pueblo y se compadece de sus pobres!

Sión decía: “El Señor me abandonó, mi Señor se ha olvidado de mí”.

¿Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, Yo no te olvidaré!

Palabra de Dios.

 

EVANGELIO

Así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, del mismo modo el Hijo da vida al que Él quiere.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 5, 17-30

Jesús dijo a los judíos:

“Mi Padre trabaja siempre, y Yo también trabajo”. Pero para los judíos ésta era una razón más para matarlo, porque no sólo violaba el sábado, sino que se hacía igual a Dios, llamándolo su propio Padre.

Entonces Jesús tomó la palabra diciendo: “Les aseguro que el Hijo no puede hacer nada por sí mismo sino solamente lo que ve hacer al Padre; lo que hace el Padre, lo hace igualmente el Hijo.

Porque el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace. Y le mostrará obras más grandes aún, para que ustedes queden maravillados.

Así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, del mismo modo el Hijo da vida al que Él quiere. Porque el Padre no juzga a nadie: Él ha puesto todo juicio en manos de su Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre.

El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.

Les aseguro que el que escucha mi palabra y cree en Aquél que me ha enviado, tiene Vida eterna y no está sometido al juicio, sino que ya ha pasado de la muerte a la Vida. Les aseguro que la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan, vivirán.

Así como el Padre tiene la vida en sí mismo, del mismo modo ha concedido a su Hijo tener la vida en sí mismo, y le dio autoridad para juzgar porque Él es el Hijo del hombre.

No se asombren: se acerca la hora en que todos los que están en las tumbas oirán su voz y saldrán de ellas: los que hayan hecho el bien, resucitarán para la Vida; los que hayan hecho el mal, resucitarán para el juicio.

Nada puedo hacer por mí mismo.

Yo juzgo de acuerdo con lo que oigo, y mi juicio es justo, porque lo que Yo busco no es hacer mi voluntad, sino la de Aquél que me envió”.

Parola del Signore.

1 visualización0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Commentaires


bottom of page